Las pinturas rupestres tenían un significado mágico: los hombres prehistóricos las realizaban en lugares escondidos y de difícil acceso, para favorecer la caza, la fecundidad u otras cosas fundamentales para su supervivencia.
Hemos experimentado cómo sería pintar en una cueva. Nos hemos fabricado un soporte irregular, con texturas, y hemos pintado sobre él imágenes prehistóricas, o bien cosas "sagradas" que se nos hayan ocurrido. Algunos incluso han pintado también en un lugar oscuro y de difícil acceso.... ¡debajo de la mesa!
Aquí tenemos algunos de los resultados: